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Aroma de Lucerito

31 31Europe/Madrid enero 31Europe/Madrid 2025

Una estrella blanca y brillante en medio de una cubierta azul profundo. Esa fue la puerta del universo que se abría en tu primer libro de lectura, “Lucerito”.
Aquella entrada conducía a un misterio y, para descubrirlo, era apremiante aprender enseguida a descifrar esos hermosos trazos que se combinaban graciosamente con dibujos y colores brillantes, en contraste con la realidad de tu barrio, más ocre y polvoriento, salpicado de descampados y escombreras, donde sobrevivían yerbajos grisáceos en los que, a veces, unas florecillas amarillas se atrevían a asomar.
Así la noche estrellada de la cubierta de tu “Lucerito” dio lugar a un amanecer de cuentos y dibujos. Los libros fueron tu ángel de la guarda. Leer y dibujar era traer a casa tus sueños y ponerlos encima del mantel de hule de la mesa de la cocina.
Fuiste creciendo mirando tus libros de texto con los ojos empapados de Lucerito. Creías entonces que solo los veías. Pero la verdad es que hoy sabes muy bien que también los hiciste tuyos con aquellas manitas torpes, que vencieron sin piedad los límites de sus endebles lomos y trazaron surcos con las uñas comidas en los forros de plástico transparente.
Aunque los libros te atraparon a ti mucho más que tú a ellos. No solo te abdujeron con sus palabras y sus imágenes, sino con un elemento más profundo e invisible, con su aroma. Ese olor a libro nuevo, que provocabas con un movimiento de las hojas en cascada, era totalmente adictivo y te inoculaba un deseo anhelante de devorar aquello que olía tan, tan bien.
Y, por suerte, la eficacia de ese filtro mágico permanece. Aún hoy el olor a libro nuevo te despierta un apetito voraz e insaciable de lectura y de aprendizaje del que me parece no te podrás librar jamás.

8 comentarios
  1. Avatar de Víctor Fernández-Chinchilla
    Víctor Fernández-Chinchilla permalink

    ¿Y el olor del libro viejo?

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  2. Avatar de orededrum
  3. Avatar de marymerfan
    marymerfan permalink

    Yo los sigo oliendo como un yonqui, nuevos o viejos. Los nuevos, con la impresión digital, han perdido mucho, la verdad. Esa mezcla de tinta y papel ya no es la misma. Pero aun así, siempre huelen mejor que mi e-book

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    • Avatar de marymer de Chamberí

      Llevas todita la razón, pero siempre podemos recurrir a esnifar un poco de libro de papel y luego a leer como se pueda. A falta de pan…

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  4. Avatar de luperodriguezsantizo
    luperodriguezsantizo permalink

    Gracias a tu relato, te imagino en la cocina, con el libro sobre el mantel de hule… y todo lo demás. Y me produce mucha ternura. No conozco Lucerito, tengo que investigar…

    Lo que no puedo imaginar es que alguna vez hayas tenido manos torpes, eso sí que no. Tus manos de hoy son poderosas, bajo mi punto de vista, claro.

    Y lo de las expectativas ante los libros, no sé si debido al trabajo en ese sector o a que lo de las expectativas es algo que intento ‘domar’, voy teniendo menos. Eso no es triste ni falto de ilusión, sino solo la persecución de una actitud más sátvica, más equilibrada.

    Gran abrazo, amiga

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    • Avatar de marymer de Chamberí

      ¡Muchas gracias por leerlo y por tu comentario! Agradezco lo que dices de mis manos. sin falsas modestias, creo que con los años han ido mejorando, pero te aseguro que de niña yo era bastante torpona con las manualidades. Ya te contaré alguna anécdota… En cuanto a lo de domar las expectativas, creo que llevas toda la razón, aunque no simpre salga muy bien que digamos… Pero es buena cosa intentarlo.

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