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Terciopelo verde

5 05Europe/Madrid marzo 05Europe/Madrid 2017

¡Oh, joven roble!

Con qué ternura brota

el terciopelo

de un corazón tan vivo

que adelanta al invierno.

En la ventana de la cocina, orientada al norte, desde hace ya dos años y medio, vive conmigo un joven roble que me recuerda la firmeza y la fuerza del Amor. Me lo entregaron el día 1 de octubre de 2014, al día siguiente de que mi madre dejase este mundo. Cada primavera, cuando le he visto rebrotar, he sentido una emoción serena y la certeza palpable de la fuerza de su amor, del amor a la vida, del Amor con mayúsculas.
La primera primavera que me encontré sus pequeños brotes de terciopelo verde lo viví como un auténtico milagro. El roble había pasado todo el invierno como un palitroque, aparentemente inerte, pero era solo apariencia.
Ayer, aun estando como estamos en invierno, encontré que ya tenía Un montón de incipientes hojitas en sus dos delgados troncos, y una ternura enorme me invadió con una gratitud profunda hacia la vida, que me devolvía la certeza de su compañía un año más.
Todo está ahí, a veces aunque no lo parezca. Solo hay que aceptar y amar.
¡Gracias, gracias, gracias!

Esta vez la música, aunque no parezca muy apropiada sí que lo es. Se trata de una canción que a mi madre siempre le recordaba a mí. Ahora, a mí, me recuerda a ella.

3 comentarios
  1. Avatar de Paco
    Paco permalink

    Precioso. Me pusiste la piel de gallina.

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  1. No es bueno que el roble esté solo | EL LIBRO DE LOS ESPEJISMOS

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